
1.1. UN HECHO SORPRENDENTE E INQUIETANTE
En 1984 fue hallado en Allan Hills (Antártida) un meteorito al que se designó como ALH84001. En 1993 quedó establecida su procedencia marciana. La roca, que pesa 1,9 kg, cayó en nuestro planeta hace 13.000 años y se le calcula una antigüedad de 4.500 millones de años. Actualmente se conserva en el Centro Espacial Johnson (Houston, Texas). Pero lo más interesante aguardaba en su interior, donde se descubrió una sorprendente e inquietante estructura microscópica (a la derecha).
La apariencia biomorfa de dicha estructura (asimetría y formas redondeadas y suaves, sin caras cristalinas), debida en parte a la preparación para su observación al microscopio electrónico, llevó en 1996 a Mckay y su equipo (Science, 16/08/1996) a considerarla resultado de una actividad biológica (biogénesis). Pero las conclusiones de este estudio pronto fueron objeto de una intensa polémica. Recientemente (Science, 16/01/2009) una investigación sobre biomorfos de sílice ha demostrado la posibilidad de generar estructuras imitando las formas vivas (biomorfas) con materiales inorgánicos, lo que ha supuesto un grave revés para la validez del criterio morfológico como biomarcador en astrobiología. Este descubrimiento habría incidido decisivamente en el debate sobre el origen biológico de la estructura hallada en el ALH84001 de no haber sido resuelto antes a través de otra línea de investigación.
En efecto, los nuevos análisis de la estructura llevados a cabo el año 2000 apoyaron las controvertidas conclusiones de los realizados en 1996 por el Dr. Mckay, en los que apuntanban a su posible origen biológico. Los nuevos estudios demostraron que la cadena de cristales de magnetita contenida en el meteorito marciano es idéntica a las formadas en nuestro planeta por la bacteria magnetotáctica MV-1. El comportamiento de las bacterias magnetotácticas confiere propiedades específicas a esas cadenas que ningún proceso inorgánico puede generar, y esas propiedades también están presentes en la estructura hallada en el meteorito marciano. Según los investigadores, ésto confirma la naturaleza biogénica de la estructura encontrada en el interior del ALH84001, por lo que nos hallaríamos ante el fósil más antiguo descubierto hasta la fecha (3.600 millones de años).
Resuelta positivamente la cuestión del origen biológico de la estructura queda por determinar, sin embargo, su origen extraterrestre, pues no se ha descartado aún la posible biocontaminación del meteorito con microorganismos terrestres.
1.1.1. ALGUNOS ANTECEDENTES
No es éste ni el único ni el primer caso de meteorito del tipo "condrito carbonoso" analizado, aunque si el de mayor impacto mediático (hasta la fecha). Ya en 1834, el químico sueco Jacob Berzelius estudió el meteorito ALAIS, en el que creyó encontrar indicios de vida extraterrestre. Más tarde, en 1961, se analizó el ORGUEIL (caído en Francia en 1864), y posteriormente el MURRAY (caído en 1950), obteniéndose similares resultados. 2008 ha visto renovar el interés científico y mediático por el meteorito IVUNA, caído en Tanzania en 1938, que será sometido a futuros análisis.
Pero el más interesante de esta saga es el meteorito MURCHISON, caído en Australia el 29 de septiembre de 1969. Aislado inmediatamente para evitar su biocontaminación, su análisis arrojó un resultado sorprendente: además de moléculas orgánicas, había en él también elementos organizados similares a las microesferas de Fox (consideradas por algunas teorías como el origen de la vida en la Tierra). El Murchison ha sido nuevamente actualidad en 2008: los resultados del análisis del mismo llevado acabo por la Dra. Zita Martins y su equipo, publicados bajo el título Extraterrestrial Nucleobases in the Murchison Meteorite en la revista científica Earth and Planetary Science Letters (15 de junio de 2008), concluyen: "These new results demonstrate that organic compounds, which are components of the genetic code in modern biochemistry, were already present in the early solar system and may have played a key role in life’s origin".
1.2. UNA PREGUNTA CON RAÍCES HISTÓRICAS: de la especulación racional a la ciencia experimental
"Pues los hombres comienzan y comenzaron siempre a filosofar movidos por la admiración; al principio, admirados ante los fenómenos sorprendentes más comunes; luego, avanzando poco a poco planteándose problemas mayores, como los cambios de la luna y los relativos al sol y a las estrellas, y la generación del universo. Pero el que se plantea un problema o se admira, reconoce su ignorancia."
(ARISTÓTELES (filósofo griego del s. IV a. C.): Metafísica I, 982b12-24).
"Anaximandro... dice que el ápeiron es la causa entera de la generación y destrucción de todo, a partir de lo cual -dice- se segregan los cielos y en general todos los mundos, que son infinitos."
(Pseudo Plutarco (sobre ANAXIMANDRO, filósofo griego del s. VI a. C.), Strom., 2, Fragmentos de los presocráticos, Diels-Kranz 12 A 10).
"Por lo cual, una vez más, fuerza es reconocer que hay en otras partes otras combinaciones de materia semejantes a este mundo que el éter ciñe con ávido abrazo. Además, cuando hay materia disponible en abundancia, espacio a discreción y no hay obstáculo ni razón que se oponga, deben, no hay duda, iniciarse procesos y formarse cosas. Pues bien, si tan grande es el caudal de átomos que no alcanzaría a contarlos la vida entera de los seres vivientes, y persiste en ellos la misma propiedad natural de juntar en cualquier sitio los elementos, del mismo modo que los agregó en nuestro mundo, necesario es reconocer que en otras partes deben existir otros orbes de tierras, con diversas razas humanas y especies salvajes."
(LUCRECIO (poeta y filósofo romano, del s. I a. C.), De Rerum Natura, Libro II. De la Naturaleza. Barcelona: Planeta, 1987, pp. 67-68).
"El descubrimiento de vida en otro planeta es posiblemente uno de los avances científicos más importantes de este siglo, no sólo de la década, y comportaría enormes implicaciones filosóficas."
(Comité del Congreso decenal de 2001 sobre astronomía y astrofísica: "Astronomy and Astrophysics in the New Millennium", organizado por el National Research Council (Consejo Nacional de Investigación), USA).
LA CUESTIÓN de la posible existencia de vida en otros lugares del Universo distintos de nuestro planeta ha interesado al ser humano desde antiguo, y está ya presente en los orígenes griegos del pensamiento occidental. Pero nuestro renovado interés por el tema de si estamos o no solos en el Universo presenta en la actualidad un carácter peculiar e inédito en la historia de nuestra especie: los avances científicos del siglo pasado en el estudio y comprensión del fenómeno de la vida en la Tierra, junto con los de las ciencias espaciales y sus desarrollos tecnológicos, brindan en el XXI a la humanidad, por primera vez en su historia, la oportunidad de resolver experimentalmente este inquietante enigma.
Desde esta perspectiva, y considerando el sentido en el que apuntan las espectaculares aportaciones de la joven ciencia astrobiológica acerca del origen, evolución y distribución de la vida en el Universo, junto con los más recientes descubrimientos en materia de exoplanetas, no creo exagerado suponer que la solución de esa incógnita pueda estar cercana, y que su resultado genere cambios radicales en nuestra forma de entender el Universo, a nosotros mismos y nuestro puesto en él, marcando así un punto de inflexión en la historia del ser humano. Estas razones, unidas al tradicional interés de la filosofía por el fenómeno de la vida en sí, justifican sobradamente, a mi juicio, la necesidad de una reflexión seria y profunda, filosófica, sobre el particular.
En definitiva: el interés de la filosofía del siglo XXI por la cuestión de la vida extraterrestre, y sus implicaciones, no es otra cosa que la obligada actualización tecno-científica de su secular interés por el fenómeno de la vida en sí.
EN ESPAÑA, la situación de liderazgo alcanzada por la investigación astrobiológica contrasta, paradójicamente, con el escaso o nulo interés mostrado por parte de las instancias académicas hacia la reflexión filosófica y humanística que dicha actividad científica suscita, ni por sus implicaciones e impactos sociales y culturales. Mi objetivo prioritario hasta este momento ha sido reivindicar el interés de la cuestión en diversos medios y entornos científicos y académicos de nuestro país (instituciones, congresos, publicaciones...). Afortunadamente, aunque poco aún, algo está comenzando a cambiar al respecto.
CON ESTA PÁGINA que ahora visitas pretendo, sin embargo, salir fuera de ese marco académico. En ella encontrarás, junto con las aportaciones que vengo realizando al campo de la investigación en nuestro país sobre las implicaciones filosóficas de la búsqueda científica de vida extraterrestre (filosofía de la astrobiología / Philosophy of Astrobiology), una serie de herramientas (recursos en línea, bibliografía recomendada en español o el álbum de fotografías) diseñadas para facilitarte el acceso a información, materiales y sitios de calidad con niveles de dificultad diferentes, de modo que puedas elaborar tu propio itinerario a fin de formarte un juicio serio sobre la cuestión.
El álbum de fotos que incluyo contiene colecciones de imágenes agrupadas por temas. Las imágenes de cada tema van acompañadas de textos y forman secuencias narrativas (para visionarlas pinchar sobre el nombre de la colección deseada).

Carl Sagan, el célebre y añorado astrónomo norteameriano pionero de la astrobiología, posando junto a una réplica de la sonda Viking (NASA) para la exploración sobre el terreno del planeta Marte.
La Viking I amartizó en la llanura Chryse el 20 de julio de 1976 y disponía de un laboratorio robotizado para analizar el suelo marciano en busca de vida. Las misiones Viking (I y II) fueron las primeras expresamente diseñadas para detectar "in situ" la posible existencia de vida fuera de la Tierra. Los resultados de los experimentos automatizados efectuados en el suelo marciano fueron ambiguos y contradictorios.
La misión ExoMars de la Agencia Espacial Europea (ESA), cuyo lanzamiento está programado para 2013, retomará el objetivo de la Viking en un nuevo y más sofisticado esfuerzo por despejar la incógnita. Cuenta para ello con Urey, un laboratorio robótico financiado por la NASA un millón de veces más sensible que el del Viking, el cual analizará sobre el terreno muestras del regolito marciano buscando biofirmas (biosignatures).
"La cuestión de la posible existencia de vida en otros mundos ha interesado a la humanidad desde la antigüedad, y es una constante en el pensamiento occidental desde sus orígenes griegos. Sin embargo, dado el instrumental conceptual y material disponible en el pasado su tratamiento únicamente podía ser especulativo. Sólo en la actualidad la moderna ciencia astrobiológica, con sus potentes herramientas teóricas y tecnologías de última generación, ha conseguido fundamentar científicamente la idea de que el fenómeno de la vida, y quizá también el de la inteligencia, no sean una excepción terrestre."
(Roberto ARETXAGA; Ricardo CAMPO, "Vida extraterrestre: de la especulación a su búsqueda científica". AstronomíA (Tribuna de Astronomía), (Madrid) nº 88 (octubre 2006), p. 34.
Lo expresado en el texto anterior no es una posibilidad ni un deseo, sino una situación de hecho en la que nos encontramos ya inmersos, quiérase que no. Por ello, no hallo mejor explicación de lo que pretendo con relación al problema de la búsqueda científica de vida extraterrestre y sus implicaciones filosóficas, ni más sencillamente expuesta, que la expresada en cierta ocasión por un ilustre filósofo español a propósito de otro asunto, también de importancia:
"Siempre he considerado que la misión del escritor es prever con holgada anticipación lo que va a ser problema, años más tarde, para sus lectores y proporcionarles a tiempo, es decir, antes de que el debate surja, ideas claras sobre la cuestión, de modo que entren en el fragor de la contienda con el ánimo sereno de quien, en principio, ya la tiene resuelta"
(José ORTEGA Y GASSET, Meditación de la técnica, Madrid: Revista de Occidente, 1957 (3ª), p. 5).
Presentaremos seguidamente la ciencia astrobiológica y su interés y relación con la filosofía sirviéndonos de numerosas citas de especialistas cualificados en la materia, con la intención no tanto de apelar a su autoridad (que la tienen) como de mostrar de manera clara, concisa y efectiva el sentido y la actualidad de la cuestión:
("Es concebible, también, que en otros planetas exista alguna forma de vida muy diferente de la nuestra, tanto funcional como químicamente. Si tal sucediera tendríamos ante nosotros una nueva ciencia de la biología basada en principios distintos de los hasta ahora conocidos. Al explorar otros planetas no debemos pasar por alto la caprichosa naturaleza de la evolución. Estamos seguros de que con el entorno físico adecuado y las condiciones de temperatura, atmósfera y agua apropiadas, la vida surgiría necesariamente en cualquier lugar del Universo. Una vez sucedido esto, se verificará algún tipo de desarrollo evolutivo. Sin embargo, no podemos predecir qué formas de vida surgirán bajo un conjunto de condiciones físicas completamente diferentes. Nunca hemos visto a la evolución operando bajo un conjunto de condiciones planetarias extrañas atípicas en la Tierra, por lo que sólo es posible especular acerca de las posibilidades de la naturaleza en otras partes del Universo. Los filósofos, durante cientos de años, han especulado sobre el origen, u orígenes, de la vida. Es muy posible que la vida pueda haber tenido más de un origen, tanto en ubicación como en el tiempo, de modo que únicamente será posible arrojar algo de luz sobre esta cuestión a través de la exploración espacial. Es preciso reconocer que la detección de vida en algún planeta requeriría un estudio completo de la historia evolutiva de ese planeta mediante el empleo de muchas disciplinas científicas".)
(Richard S. YOUNG, Robert B. PAINTER, and Richard D. JOHNSON (Ames Research Center, Moffett Field, California). An analysis of the extraterrestrial life detection problem. Washington: Scientific and Technical Information Division, National Aeronautics and Space Administration (NASA), 1965, Introduction, p. 2).
(Carl SAGAN, La conexión cósmica, Barcelona: Orbis, 1986, p. 8. Cfr. en edición original: The Cosmic Connection, Anchor Press, New York, 1973 (1st. ed.), preface, p. viii)
(Christopher F. CHYBA, "El origen de la vida en un contexto cósmico" en El Universo de Carl Sagan, Madrid: Cambridge University Press, 1999, p. 82)
(Carl SAGAN, The Cosmic Connection, New York: Anchor Press, 1973 (1st. ed.), p. 197)
(Frank D. DRAKE, "Inteligencia extraterrestre: la importancia de la búsqueda", en El Universo de Carl Sagan, Madrid: Cambridge University Press, 1999, p. 107)
(John POSTGATE: Las fronteras de la vida, Barcelona: Crítica (Grijalbo Mondadori), 1995, p. 8).
("La Astrobiología". Centro de Astrobiología (CAB: CSIC-INTA, Madrid, España)
* Adviértase cómo en la actualización realizada por el CAB en 2008 de la presentación de la astrobiología en su web, aparecen ya expresamente mencionadas la filosofía y la antropología, a la vez que se reconoce implícitamente la necesaria colaboración entre las ciencias naturales y humanas en este campo. Nos satisface comprobar que nuestro esfuerzo da su fruto.
(Miguel ALCÍBAR CUELLO, Centro de Astrobiología (CSIC-INTA). Resumen de la intervención "Astrobiología y la comunicación integral de la ciencia y la tecnología" (II Congreso Iberoamericano de Filosofía de la Ciencia y la Técnica, La Laguna, Tenerife, España, 26-30/09/2005)
(Bruce JAKOSKY, La búsqueda de vida en otros planetas, Madrid: Cambridge University Press, 1999,p. 14)
(David MORRISON, NAI Senior Scientist, "Ask An Astrobiologist". Astrobiology: Life in the Universe (NASA), November 28, 2008)
(Manuel VÁZQUEZ ABELEDO; Eduardo MARTÍN GUERRERO DE ESCALANTE, La búsqueda de vida extraterrestre, Madrid: McGraw-Hill/Interamericana, 1999, p.1)
(Julián CHELA FLORES, "La astrobiología, un marco para la discusión de la relación hombre-universo", Principia (Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado, Barquisimeto, Venezuela), 18 (2001)
(Ricardo AMILS. Prólogo1º al libro de A. González Fairén, Astrobiología. Madrid: Equipo Sirius, 2004, p. 13)

La VII CONFERENCIA DE TRIESTE SOBRE LA EVOLUCIÓN QUÍMICA Y EL ORIGEN DE LA VIDA ESTUVO DEDICADA A LA ASTROBIOLOGÍA: Seventh Trieste Conference on Chemical Evolution and Origin of Life: Life in the Universe: From the Miller Experiment to the Search for Life on Other Worlds. El evento reunió a 118 científicos e investigadores de 28 países, posibilitando el encuentro y el intercambio de puntos de vista entre personas de diferente formación y procedencia académica. Para muestra, un botón: en la fotografía (de derecha a izquierda): FRANK DRAKE (astrónomo, SETI Institute), JULIAN CHELA-FLORES (físico y matemático, ICTP/IDEA) y el autor de este blog, ROBERTO ARETXAGA (filósofo, Universidad de Deusto), departiendo en el Lecture Room del Centro Internacional Abdus Salam de Física Teórica (ICTP-UNESCO, Trieste, Italia), el 19/09/2003.
En este apartado encontrarás las contribuciones que voy realizando al tema que nos ocupa. Podrás obtener más información, o acceder a su contenido, pinchando sobre el texto coloreado correspondiente.
3.1. INTERVENCIONES TEMÁTICAS EN FOROS DIVERSOS
Seventh Trieste Conference on Chemical Evolution and Origin of Life: Life in the Universe: From the Miller Experiment to the Search for Life on other Worlds, organizada por The Abdus Salam International Centre for Theoretical Physics (ICTP), CNR, NASA, ESA, NAI, et al. Celebrada en el ICTP, Trieste (Italia), 15-19/09/2003. Oral Contribution (por invitación): "Astrobiology and Biocentrism".
“VI Jornadas de Hispanismo Filosófico”, organizadas por la Asociación de Hispanismo Filosófico y la Universidad Complutense de Madrid, celebradas en la UCM, Madrid, 10-12/09/2003. Ponencia: "Interés filosófico de la astrobiología. Una perspectiva orteguiana".
Congreso Internacional “Humanismo para el Siglo XXI”, organizado y celebrado en la Universidad de Deusto, Bilbao, 4-7/03/2003. Comunicación: "La ciencia astrobiológica; un nuevo reto para el Humanismo del siglo XXI".
STANLEY MILLER (1930-2007) realizó en 1952 un experimento (publicado en 1953) que marcaría una nueva etapa en los estudios científicos sobre el origen de la vida. Basándose en teorías como la de Oparin y Haldane, Miller mezcló en condiciones de laboratorio una serie de sustancias químicas y las expuso a la influencia de corrientes eléctricas, simulando así las condiciones primitivas de la Tierra. El resultado no fue la vida, pero si la aparición en el matraz de elementos básicos para su existencia (prebióticos). Este experimento dio origen de la química prebiótica y constituyó el fundamento experimental de la astrobiología. La astrobiología ha vuelto a llamar la atención sobre los trabajos de Miller interesándose recientemente por otros dos experimentos suyos (inéditos en este caso), cuya revisión actualizada (2007/2008) ha proporcionado datos soprprendentes y de gran interés para este campo. | |
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Artículos en libros
Artículos en revistas
Esta III edición de la colaboración multidisciplinar "Astrobiología y Filosofía", incluye también los siguientes ensayos: "En busca de vida fuera de la Tierra: claves desde la investigación sobre el origen y la evolución de los seres vivos en nuestro planeta" (Carlos Briones Llorente, Laboratorio de Evolución Molecular del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA, NASA/NAI)); "La posibilidad de existencia de vida extraterrestre inteligente, su búsqueda científica e interés filosófico" (Julián Chela Flores, Centro Internacional Abdus Salam de Física Teórica (ICTP-UNESCO, Tieste, Italia); "La cuestión de la vida extraterrestre a la luz de los posibles y la imposible-posibilidad" (Alfonso Pérez de Laborda, Catedrático de la Facultad de Teología "San Dámaso", de Madrid); "Ciencia astrobiológica y pensamiento cristiano" (Enrique Miret Magdalena, Ex-presidente de la Asociación de Teólogos Juan XXIII, Madrid); "La innovación tecnológica en la astrobiología como motor de cambio en la mentalidad actual" (José Antonio Rodríguez Manfredi, Laboratorio de Robótica y Exploración Planetaria del Centro de Astrobiología, Madrid (CSIC-INTA, NASA/NAI)); "Astrobiología, Cultura Popular y Comunicación Social de la Ciencia y la Tecnología" (Miguel Alcíbar Cuello, Profesor de Periodismo en la Universidad de Sevilla y ex-responsable del Área de Comunicación del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA, NASA/NAI)); "Cuando sea grande quiero ser astrobiólogo" (Antígona Segura Peralta, Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, México).
Existe edición electrónica íntegra del trabajo disponible en internet a cargo de la Sociedad Méxicana de Astrobiología (SOMA, 2008)
Esta II edición de la colaboración multidisciplinar "Astrobiología y Filosofía" incluye también los ensayos: "La ciencia astrobiológica. Un nuevo reto para el humanismo del siglo XXI" (Roberto Aretxaga, Universidad de Deusto, Bilbao); "La evolución del comportamiento inteligente: ¿Existe evidencia de propósito en las moléculas complejas de la química?" (Julián Chela Flores, Centro Internacional Abdus Salam de Física Teórica (ICTP, Trieste, Italia)).
Esta I edición de la colaboración multidisciplinar "Astrobiología y Filosofía" incluye también los ensayos: "Marco cultural de la astrobiología" (Julián Chela Flores, Centro Internacional Abdus Salam de Física Teórica (ICTP-UNESCO, Trieste, Italia)); "Astrofísica y Meta-Técnica" (Ernesto Mayz Vallenilla, Instituto de Ideas Avanzadas (IDEA), Venezuela).
Traducciones al español
Recensiones
Ediciones electrónicas:
* Ciencia.net - Portal Científico (2002)
* Cibernous (2002)
Ediciones electrónicas:
* Ciencia.net - Portal Científico (2002)
* Cibernous (2002)

Roberto Aretxaga Burgos (Bilbao, 1963) es Doctor en Filosofía por la Universidad de Deusto (Programa de Antropología Filosófica), Especialista Universitario en Ciencia, Tecnología y Sociedad (CTS) y miembro del Equipo de Investigación "Pensamiento Filosófico Español del Siglo XX" del Departamento de Filosofía de la Universidad de Deusto (Bilbao, España). Es miembro, también, de diversas sociedades científicas y filosóficas.
LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN:
1. Filosofía de la astrobiología
- Promotor, director y coordinador de la serie de colaboraciones multidisciplinares "Astrobiología y Filosofía" en Letras de Deusto
- Promotor, director y coordinador de la sección "Astrobiología y Filosofía" del Proyecto Educativo de Filosofía en la Red CIBERNOUS.
- Autor de numerosos escritos sobre las relaciones entre filosofía y astrobiología (ver "contribuciones del autor").
- Ha intervenido con este tema en diversos foros nacionales e internacionales (ver "contribuciones del autor")
- Colabora con la Sociedad Mexicana de Astrobiología (SOMA).
2. Pensamiento filosófico español del s. XX: Juan David García Bacca
- Autor de numerosos estudios y ensayos sobre el pensamiento, la obra y la figura del filósofo hispano-venezolano J. D. García Bacca, entre ellos La Filosofía de la Técnica de Juan David García Bacca (1998), tesis doctoral tomada como base en 2004 por el Ministerio Venezolano de Ciencia y Tecnología para la conceptualización de varios de sus programas.
- Miembro del Comité Organizador y ponente en el Congreso Internacional de Filosofía: Centenario del Nacimiento de J.D. García Bacca (Bilbao, 2001), así como co-editor del libro de actas de dicho Congreso.
- Co-autor (por invitación) de la obra conmemorativa Juan David García Bacca: "Vivir dos veces despierto" 1901/1992 (Caracas: Banco Central de Venezuela/Fundación Juan David García Bacca, 2005). Obra galardonada en 2006 con el Premio Nacional del Libro de Venezuela 2005.
3. Filosofía de la mente
Entre 1981 y 1999 desarrolló diversas actividades en el ámbito de la antropología como miembro de ETNIKER (grupos de investigación etnográfica fundados y dirigidos por D. José Miguel de Barandiarán) y de la Sociedad de Estudios Vascos-Eusko Ikaskuntza (Sección de Antropología), contribuyendo a la elaboración del Atlas Etnográfico de Vasconia con la realización y publicación de varios trabajos de campo (algunos como investigador becado de la Excma. Diputación Foral de Bizkaia), impartiendo cursos metodológicos (Excmo. Ayuntamiento de Bilbao) y colaborando con el Museo Arqueológico, Etnográfico e Histórico Vasco de Bilbao (Euskal Museoa).

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Incluimos en este apartado únicamente aquellos de mis escritos que, habiendo sido ya publicados, no se encuentran disponibles, o tan sólo lo están parcialmente, en otros sitios de la Red. Para todos los demás remitimos al tema 3: "Contribuciones del autor".
Texto 1. Astrobiology and Biocentrism
Texto 2. Vida extraterrestre: de la especulación a su búsqueda científica
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Texto 1:
ASTROBIOLOGY AND BIOCENTRISM
(Para acceder a la versión en español PINCHA AQUÍ)
Roberto Aretxaga
Philosophy Department, School of Philosophy and Educational Sciences
University of Deusto, Bilbao, Spain
"Astrobiology and Biocentrism", in SECKBACH, J.; CHELA-FLORES, J.; OWEN, T.; RAULIN, F. (Eds.), Life in the Universe. From the Miller Experiment to the Search for Life on other Worlds. Dordretch (the Netherlands): Kluwer Academic Publishers, 2004, Serie Cellular Origin, Life in Extreme Habitats and Astrobiology (COLE), Vol. 7, p. 345-348.
1. Philosophical and Environmental Biocentrism
The term "biocentrism" is polysemic in as far as it has, at least, three different meanings. One of them is to be found in the field of Philosophy, another in the Environmental Sciences, and a third interpretation is also provided in the area of astrobiology. In the field of philosophy, the term "biocentrism" is used to describe that ethical theory which denies that human beings occupy a privileged position with respect to other living creatures, as well as humankind’s centrality as a source of universal values. Life at large is taken as the only source and holder of any value by biocentrism, which implies that humanity is displaced from its central position, and so biocentrism is anti-anthropocentric. This is the usage the term is given in the "deep ecology" and conservation movement, based on the theories developed by Aldo Leopold and Paul W. Taylor. The second use of "biocentrism" is opposed to that of "functionalism". In this sense, these two designations refer to opposing views in the study and management of the environment, which, in turn, have generated two distinct scientific disciplines: population ecology and system ecology, respectively. Bearing this difference in mind, biocentrism is best characterized as focusing on organisms and taking the "biota" as its basic component. Besides, biocentrism relies on natural selection as its explanatory paradigm and defends biodiversity.
Functionalism, on the other hand, conceives both organisms and the abiotic component as a whole (holistically), that is, not just a mere addition of the parts. It has also made of the flowing of matter and energy its main object of analysis, and of the laws of thermodynamics its explanatory paradigm. Functionalism favors ecodiversity over biodiversity, and maintains that it is the preservation of the flowing of matter and energy typical of any ecosystem that guarantees the survival of its organisms.
Before I move on to discuss the astrobiological sense of the term "biocentrism", I will consider some of the implications that the above mentioned usage of the term:
a) The philosophical conception of the term "biocentrism" brings up a relevant issue for astrobiology; since this science assumes the existence of a common ancestor and the evolutionary theory, it would seem natural to align it with the biocentristic -anti-anthropocentric- position in the debate. However, under no circumstances could astrobiology ignore the fact that human culture represents a real peculiarity among the different forms of life and adaptation on our planet. If life is found on other planets, this fact would broaden the horizon of the philosophical debate started by ethical biocentrism, a horizon that could then be opened to hitherto unheard-of ideas and views. One possible solution to the underlying philosophical dilemma may come from the distinction between "strongly anthropocentric" and "weakly anthropocentric" (Norton, 1984) proposed by Bryan G. Norton.
b) We may assume that the environmental conception of the term "biocentrism" has implications for astrobiology, too. Thus, since it takes an interest in the origin and distribution of life, and it focuses on the study of microscopic life and its exchanges with the environment, astrobiology seems to require a functional approach. But as it is also concerned with the evolution and destiny of life, and especially with multi-cellular intelligent organisms, the biocentric approach would be the most adequate.
The conflict between biocentrism and functionalism in the ecological sciences can be solved by emphasizing the complementary nature of both paradigms, and by arguing that the use of one or the other depends exclusively on the spatial and temporal parameters to be considered in each case. Thus, while the functional approach offers a better understanding in the study and management of large ecosystems with small organisms; the biocentric one, is rather more suitable for the analysis of ecosystems of a smaller size but with bigger organisms. With respect to astrobiology, its multi/inter-disciplinary character, and the diversity of its subject matter, also seem to encourage the integration of both approaches, depending on the spatial and temporal parameter that is necessary in each case.
2. Astrobiological biocentrism
The phrase "astrobiological biocentrism" (AB) or "astrobiological conception of the term biocentrism" refers to biocentrism in the sense in which Chela-Flores understands it when he defines it as "the belief that life has occurred only on Earth" (Chela-Flores, 1998), or "the doctrine which defends the singularity of the biological evolution that has taken place on Earth, from a bacteria to human beings" (Chela-Flores, 2003).
Chela-Flores’ definition of the term "biocentrism" is likely to generate a philosophically relevant question. As a "belief", biocentrism does not constitute in itself a rationally-based and articulated system of ideas, but rather an inner conviction of an individual or a community which, admittedly or not, consciously or not, justifiably or not organizes and governs their thoughts and deeds. From this point of view, the term "biocentrism" may be analyzed in the light of Husserl’s "life’s world" (Lebenswelt) and Ortega y Gasset’s "belief" (creencia). As a "doctrine", however, biocentrism is a theory -on the same footing as that built by J. Monod and others- which takes part in what T. S. Kuhn calls a "scientific paradigm". In this sense, the term "biocentrism" would belong in the category that Ortega y Gasset refers to as "idea" (idea). However, in both cases biocentrism is one of the explanatory keys in our contemporary way of knowing, understanding, evaluating and explaining the universe, life and humankind. Consequently, biocentrism also becomes one of the main pillars of our contemporary "conception of the world" (Weltanschauung, Dilthey), and it is this aspect precisely that needs to be highlighted when talking about AB, which comprises both meanings -that of "belief" and that of "idea". With all this in mind, I will now dwell upon the relation between AB and astrobiology as a science.
The issue of the existence of extraterrestrial life and of the plurality of worlds was already raised in ancient times (Dick, 1984), which means that astrobiology has its roots in an age-old human quest. In any case, as a contemporary science, astrobiology is indebted to 20th-century theories, techniques and methods that have revolutionized the way in which human beings have access to and present "the real" -physical, or living. Moreover, astrobiology is likely to engage all the other disciplines of human knowledge in its investigations (Aretxaga, 2003).
Copernicus and Galileo put an end to geocentrism. Darwin laid the foundations to leave behind anthropocentrism. In my opinion, what is really important about each of their scientific contributions in astronomy and biology is that they caused a radical change in our conception of the universe, of man and of man’s role in this world, something that became apparent in profound cultural and sociological transformations.
With regard to AB, it is still, as geocentrism and anthropocentrism were in their time, just one of the pillars of our civilization, since up to now there is no strong evidence for the existence of other life forms in different planets. But it is also well-known that the lack of any evidence of the existence of extraterrestrial life does not necessarily entail its absence. Astrobiological discoveries do not only support this hypothesis, but also begin to undermine the foundations of biocentrism as a scientific theory. As a result, such knowledge has historic relevance, since they constitute the basis to prove empirically the falsity of biocentrism. This fact allows us to nourish hopes that we are facing a future -and perhaps not a very remote one- of scientific contributions which, like Galileo’s or Darwin’s, will go down in history, not just on account of its scientific and technological significance, but above all due to its new and revolutionary consequences for all the other aspects that constitute the different human cultures and societies (for instance, philosophy, art, religion, politics and literature).
In view of what has been said above, it seems reasonable to consider biocentrism as an obstacle for human progress (Chela-Flores, 2001) because, similar to geocentrism and anthropocentrism in their heyday, at present, biocentrism would seem a hindrance to mankind’s development of a more truthful image of itself and, therefore, to a finer understanding of its real place in the world, and of the new type of responsibilities that accompany this change. Furthermore, if as a general rule a reliable knowledge contributes to raising the levels of adaptability, learning the truth about biocentrism will ensure the survival of the human race.
Taking the above arguments under consideration, the need to discover and analyze the role of biocentrism seems both inescapable and responsible, since it is one of the elements shaping the numerous and complex aspects that constitute human cultures and societies. This task leads to a better understanding of the character and depth of the changes and implications that the eventual decline of biocentrism would involve. This, in turn, makes it easier for the complementary task of investigating alternative models designed to approach future problems with more flexibility and effectiveness. In this context, and although it is not the business of humanists, but rather astrobiologists to demonstrate the falsity of biocentrism, philosophers and humanists do have to exercise and to encourage thought processes that help mankind as a whole to understand and take in the implications that the effects of an eventual success of astrobiology in its quest for life, present or past, outside planet earth.
In this particular area, some invaluable contributions have been made by the SETI Institute concerning extraterrestrial intelligence (Billingham et al, 1994; Tough, 2000). Considering everything that has been stated so far, there is little doubt of the necessity to strengthen and promote cooperation between astrobiologists and humanists.
3. Discussion and conclusion
The existence of three different conceptions of the term "biocentrism" has important implications for astrobiology. Thus, the philosophical and environmental conceptions have ethical and methodological consequences, respectively. In what concerns the conception, theories, methods and techniques of which astrobiology makes use can be said to offer us the historic opportunity of experimentally solving the question of whether we are alone or not in the universe or, the relation existing between our own evolution and that of other forms of life that may have developed somewhere else in the universe (Chela-Flores, 2001). The current state of the art suggests AB makes no reference to reality, but only represents an unjustified belief and a scientific theory based on partly out-dated knowledge. Thus, speaking of an incipient crisis of biocentrism brought about by the new astrobiological contributions does not seem hasty. Given the important role played by AB in the shaping of our culture and society, the possibility of its demise as a belief and as a theory would cause not only profound scientific changes, but also, and perhaps more importantly, cultural and social ones.
Astrobiology then, far from being a field of specialization only open to scientists, should also hold great interest for humanists since this theory may compel humankind to readjust their own perceptions as a race and to question their place in the universe, which will eventually contribute to their progress. This insight implies a responsible and efficient practice of reflection and investigation that requires, in turn, increasing cooperation between astrobiology and the humanities that should draw closer in order to make the aforesaid progress evident in all the dimensions that constitute the different human cultures and societies. To conclude, and in an attempt to avoid problems of terminology, I would recommend that the term "biogeocentrism", which has already been employed by Chela-Flores himself occasionally, be used to refer to what I have called here "astrobiological biocentrism".
4. References
Aretxaga, R. (2003) La ciencia astrobiológica. Un nuevo reto para el humanismo del siglo XXI. Humanismo para el siglo XXI. Congreso Internacional (Bilbao, marzo 2003). Proceedings (CD-Rom), University of Deusto, Bilbao.
Billingham, J., Heyns, R., Milne, D., Doyle, S., Klein, M., Heilbron, J., Ashkenazi, M., Michaud, M., Lutz, J. and Shostak, S. (eds.) (1994) Social Implications of the Detection of an Extraterrestrial Civilization, SETI Press, SETI Institute, California.
Chela-Flores, J. (1998) Search for the Ascent of Microbial Life towards Intelligence in the Outer Solar System. In: R. Colombo, G. Giorello and E. Sindoni (eds.) Origin of the life in the universe. Edizioni New Press, Como, pp. 143-157.
Chela-Flores, J. (2001) La astrobiología, un marco para la discusión de la relación hombre-universo. Principia (Universidad Centro Occidental L. Alvarado, Barquisimeto, Venezuela) 18, pp. 12-18.
Chela-Flores, J. (2003) Marco cultural de la astrobiología. Letras de Deusto (University of Deusto, Bilbao, Spain) Nº 98, Vol. XXXIII, January-March, pp. 199-215.
Norton, B. G. (1984) Environmental Ethics and Weak Anthropocentrism, Environmental Ethics, 6, pp. 131-148.
Dick, S. J. (1984) Plurality of Worlds: The Origins of the Extraterrestrial Life Debate from Democritus to Kant. Cambridge University Press.
Tough, A. (ed.) (2000) When SETI Succeeds: The Impact of High-Information Contact, Foundation for the Future, Washington, USA.
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Texto 2:
VIDA EXTRATERRESTRE: DE LA ESPECULACIÓN A SU BÚSQUEDA CIENTÍFICA
Roberto Aretxaga y Ricardo Campo
Publicado originalmente en AstronomíA (Tribuna de Astronomía) (Madrid), nº 88 (octubre 2006), pp. 34-40.
RESUMEN
La cuestión de la posible existencia de vida en otros mundos ha interesado a la humanidad desde la antigüedad, y es una constante en el pensamiento occidental desde sus orígenes griegos (Dick, 1984). Sin embargo, dado el instrumental conceptual y material disponible en el pasado su tratamiento únicamente podía ser especulativo. Sólo en la actualidad la moderna ciencia astrobiológica, con sus potentes herramientas teóricas y tecnologías de última generación, ha conseguido fundamentar científicamente la idea de que el fenómeno de la vida, y quizá también el de la inteligencia, no sean una excepción terrestre.
INTERÉS HISTÓRICO POR LA CUESTIÓN DE LA EXISTENCIA DE VIDA EN OTROS MUNDOS
La especulación en torno a posibles entidades vivas e inteligentes en el Cosmos cuenta con una larga tradición filosófica y científica. La idea de pluralidad de mundos habitados es tan antigua, al menos, como la civilización griega. El debate entre los atomistas como Demócrito, partidario de la existencia necesaria
de otros cosmos y sus habitantes, y Aristóteles, que la negaba, se saldó a favor del Estagirita. Epicuro fue también un firme partidario de la pluralidad de mundos, así como Lucrecio, que aseguraba en el siglo I a.C. que en otras partes del Universo debe haber planetas con diferentes razas de hombres y animales. En la Edad Media, santo Tomás de Aquino argumenta que la existencia de otros mundos no se opone a la doctrina de la iglesia católica, aunque finalmente optó por la unicidad de nuestro mundo por razones filosóficas. Pero ya entonces parte de la jerarquía católica abogaba por la posibilidad de que Dios crease nuevos mundos de la nada, facultad exigida por la idea de la omnipotencia divina.
En el Renacimiento el astrónomo alemán Johannes Kepler se adhiere a la idea pluralista y Galileo cree que la Luna está habitada; pero es el filósofo italiano Giordano Bruno el que es ajusticiado por la Inquisición por defender, entre otras tesis heréticas más escandalosas para el dogma católico, la infinitud del Universo, en el que existirían infinitos sistemas solares como el nuestro e infinitos seres racionales. En la Modernidad otros filósofos y poetas concebirán el Universo densamente poblado. Inmanuel Kant abordó en sus escritos de juventud la existencia de otros seres en Sistema Solar y el científico y visionario sueco Emmanuel Swedenborg aseguró que los habitantes de Mercurio eran más groseros e imperfectos por hallarse cerca del Sol, mientras que los de Saturno son más evolucionados y espirituales por lo contrario. Bernard de Fontenelle, popular escritor y divulgador de la ciencia del siglo XVII, escribe Conversaciones sobre la pluralidad de los mundos, y Voltaire formula una especie de principio de mediocridad al relativizar nuestra condición humana en comparación con el Universo en Micromegas, breve relato que tiene como protagonista a un ser gigante originario de un planeta que orbita alrededor de la estrella Sirio.
En el siglo XIX, aunque se pensaba que la mayor parte del Sistema Solar estaba habitado, el planeta Marte pasó a ser el centro de la especulación sobre la habitabilidad de los mundos. El astrónomo italiano Giuseppe Schiaparelli describió «canales» naturales en la superficie marciana que adquirieron carácter artificial al difundirse el descubrimiento en el ámbito anglosajón, traduciéndose canali por canals en vez de channels, que hace referencia a un canal natural en idioma inglés. El astrónomo norteamericano Percival Lowell reforzó esta idea asegurando que los canales eran obra de una supercivilización marciana. De la misma forma el también astrónomo y divulgador francés Camille Flammarion contribuyó a asentar esta errónea creencia y a extender la reflexión sobre posibles entes en otros planetas. Las mejoras técnicas en los telescopios permitieron desechar la existencia de canales artificiales en el planeta rojo. Ya en el siglo XX los intentos de contacto a través de ondas de radio con civilizaciones extraterrestres situadas más allá de nuestro Sistema Solar han proliferado sin éxito, como los proyectos Ozma, Ohio y Phoenix, este último bajo la dirección del SETI Institute. Junto con los mensajes simbólicos adosados en forma de placas a los Pioneer 10 y 11, lanzados a principio de los 70, y el enviado desde el radiotelescopio de Arecibo en 1975, son la plasmación técnica contemporánea de una pregunta nacida quizá con la capacidad de reflexionar sobre sí mismo del ser humano y que la historia occidental de las ideas sitúa a orillas del mar jónico en el siglo VI a. C. (Dick, 1984; 1996).
El último episodio, hasta este momento, en torno a esta atractiva idea pluralista se produjo en agosto de 2006. El nuevo director del Observatorio Vaticano, el jesuita José Gabriel Funes, en la línea de consenso existente entre los teólogos cristianos, se mostraba convencido de que la hipótesis de que exista vida en otros planetas, y posiblemente inteligente, no supondrá problema alguno para la teología ni para el cristianismo.
La literatura de ciencia ficción, que se desarrolló en el siglo XIX como consecuencia del avance tecnológico y de la posibilidad -por entonces lejana- de realizar viajes espaciales, sirvió de ejemplo para relatos que en el siglo XX tendrían pretensión de realidad objetiva. Como ejemplos cabe citar de nuevo a Camilla Flammarion con La pluralidad de mundos habitados y a Herbert G. Wells en su popular La Guerra de los mundos, de la que Orson Welles realizó una conocida versión radiofónica en 1938. Destaca igualmente la obra de Charles Fort, un americano que coleccionaba referencias sobre hechos extraños (denominados en ocasiones «hechos forteanos» en su honor) y que en 1919 publicó The Book of Damned (El libro de los condenados). Ya por entonces Fort pretendía convencer a la humanidad de que «visitantes de multitud de mundos habían venido a la Tierra desde hace siglos, han afectado el curso de la evolución humana e incluso han sido confundidos con dioses, demonios o fantasmas», especulación pseudocientífica que luego retomaría Erich von Däniken y algunos epígonos suyos. Los motivos de su presencia -afirmaba Fort- serían muy variados: simples turistas, deseo de comunicarse, etc.
MITOLOGÍAS POPULARES RELACIONADAS CON LA VIDA EXTRATERRESTRE
Desde el punto de vista de un número significativo de personas la pregunta por la posible existencia de otros seres en el Universo podría parecer superflua, ya que la creencia en tal realidad parece hallarse extendida en nuestra sociedad; baste como indicio de la misma dos expresiones comunes que se suelen emplear con mucha frecuencia: «no podemos estar solos en el Universo» y «cuánto espacio desaprovechado si sólo existimos nosotros». Las dos son variaciones de un mismo deseo y ambas son igualmente falaces, ya que esconden una interpretación teleológica que, por el momento, se sitúa fuera del consenso científico mayoritario. Lo que para algunos es una posibilidad para otros es una convicción, incluso una fe: la presencia de alienígenas en nuestro planeta a bordo de sofisticadas naves interplanetarias, dando forma a uno de los más poderosos mitos del siglo XX, los platillos volantes u ovnis.
La industria cultural y los medios de comunicación jugaron desde los años 50 del pasado siglo un papel determinante en la expansión de este mito. La creencia mundial en los platillos volantes quedó relegada a publicaciones aptas sólo para los kioscos y las listas de libros más vendidos, pero la cultura popular acogió rápidamente a los alienígenas, mientras los antropólogos y folcloristas disponían de un caldo de cultivo natural para observar la gestación de una religión cósmica y de un mito movilizador, por cuanto numerosos aficionados y creyentes convirtieron a los seres del Cosmos en los representantes de las altas jerarquías celestes o en manifestaciones de un poder sagrado, como en el caso de los grupos neoreligiosos de contactados y las alertas ovni.
El planeta Marte fue el primer origen propuesto de los platillos volantes. No era ninguna novedad, pues ya citamos las opiniones de los astrónomos G. Schiaparelli y P. Lowell a finales del siglo XIX en torno a los marcianos. El planeta rojo gozaba aún de inmerecida fama como posible ecosistema capaz de albergar vida. La popularización científica contribuyó a que Marte permaneciera como un lugar inquietante para los humanos. ¿Cómo podían ser los marcianos de los que incluso algunos científicos se atrevían a especular en público? La respuesta la aportó el también citado cineasta Orson Welles en 1938 al emitir la conocida versión radiofónica de la novela La guerra de los mundos. La perfecta puesta en escena de Welles provocó la aterrada respuesta de los habitantes de New Jersey. ¿Es factible una reacción similar por parte de determinados sectores de la población cuando se produzca el descubrimiento del que venimos hablando?
Es destacable la creencia en conspiraciones gubernamentales para mantener en secreto la existencia de alienígenas en nuestro planeta. Por supuesto, la sospecha de pánico o de reacciones masivas irracionales son presumibles (aunque no falta quien considera que el impacto será mucho menor del que habitualmente se presume), como hemos visto anteriormente; pero de ahí a suponer que existe un ocultamiento oficial o cover-up para prevenir estallidos de pánico o revueltas dista un trecho en el que la racionalidad y las pruebas irrefutables brillan por su ausencia. En cambio, tal «encubrimiento» es totalmente plausible para la lógica interna del mito extraterrestre, ya que aporta una solución o un escenario explicativo frente a la sospechosa ausencia de pruebas confirmatorias y públicas.
Los científicos sociales disponen de abundantes ejemplos de una de las posibles respuestas al contacto con inteligencias extraterrestres. Los movimientos neoreligiosos surgidos en torno a la creencia platillista abundan aún hoy en día. Aunque nunca han alcanzado un número de seguidores relevante, disponemos de varios ejemplos recientes en los que sus actividades se han visto reflejadas en los medios de comunicación mundiales, como el caso del suicidio colectivo de la secta coercitiva Heaven’s Gate o los presuntos intentos de clonación del movimiento Raëliano. Los movimientos religiosos que tienen a los alienígenas por unos nuevos dioses tecnificados abogan por un nuevo modo de reencantamiento del mundo, mientras que la creencia en los extraterrestres demuestra el enorme atractivo que posee para los humanos la posible existencia de seres inteligentes más allá de la Tierra.
ETAPA CIENTÍFICA DEL PROBLEMA DE LA VIDA EXTRATERRESTRE: LA ASTROBIOLOGÍA
Aunque los primeros esfuerzos por abordar científicamente la cuestión se remontan a principios de la segunda mitad del siglo pasado, no será hasta finales del mismo, con la creación en 1998 del NASA Astrobiology Institute (NAI), cuando se implementen los mecanismos necesarios para que estas investigaciones alcancen los niveles adecuados en lo concerniente a la clarificación y coordinación de objetivos, articulación metodológica y organización interna, surgiendo entonces la astrobiología como una nueva disciplina científica con capacidad real para proponer y ejecutar proyectos y misiones de investigación, tanto terrestres como espaciales, de una envergadura científica, tecnológica y económica sin precedentes.
Suele definirse la astrobiología como la ciencia que estudia el origen, evolución, distribución y futuro de la vida en el Universo. La naturaleza emergente de esta disciplina contrasta con las importantes contribuciones que ya ha realizado a nuestra mejor comprensión de la vida.
La astrobiología sienta sus bases sobre los siguientes aspectos:
- El paradigma evolucionista -en fecunda tensión entre el neodarwinismo o teoría sintética de la evolución y el evolucionismo convergente- como marco teórico explicativo.
- La línea de investigaciones sobre el origen de la vida abierta por las teorías de Oparin y el posterior experimento de Miller.
- Los descubrimientos posibilitados por las nuevas y revolucionarias ciencias y técnicas del siglo XX, que han permitido establecer la existencia en otras partes del Universo de los elementos básicos para el surgimiento, mantenimiento y evolución de la vida, al menos tal como la conocemos actualmente.
- La precocidad de la vida en aparecer y su resistencia a condiciones ambientales difíciles, como indican respectivamente los fósiles terrestres más antiguos -de unos 3.500 millones de años- y la existencia de extremófilos. Se amplía así más de lo esperado el rango de la vida.
La combinación de estas evidencias y aspectos teóricos otorga carácter científico a la idea de la existencia de vida extraterrestre, cuando menos microscópica, arrancándola del terreno puramente especulativo.
Pero un reciente descubrimiento ha proporcionado un nuevo elemento de consideración: la sorprendente presencia de organismos procariotas y eucariotas en las aguas del río Tinto (Huelva), un medio de condiciones extremas muy similares a las existentes en Marte. Este hallazgo es significativo porque hoy sabemos que la vida en la Tierra ha evolucionado hacia la eucarioticidad, y que ésta es condición necesaria para el desarrollo de células y sistemas nerviosos complejos y, por tanto, para la existencia de organismos inteligentes.
El interés astrobiológico del asunto resalta mejor sobre el fondo de la hipótesis de la universalidad de la eucariogénesis, que el Dr. Chela Flores formula así: «Una vez que los procesos que generan la vida entran en acción, los planes celulares (procarioticidad y eucarioticidad) son una consecuencia obligatoria de las leyes de la física, de la química y de la biología. Tal situación no es característica sólo de la evolución de la biota terrestre. La evolución de los planes procarióticos y eucarióticos ocurrirán en cualquier otro planeta, o satélite, que pueda ofrecer los tres ingredientes básicos de la vida. Éstos son: una reserva de material orgánico sea de origen exógeno o endógeno, agua líquida y una fuente de energía estelar o geológica.» (Chela Flores, 2003).
Si esto es así, entonces la astrobiología deberá acometer también la búsqueda de organismos eucariotas en otros mundos, ya que su descubrimiento reforzaría empíricamente la posibilidad de existencia de inteligencias extraterrestres; una posibilidad contemplada teóricamente desde hace tiempo, y que formulada como ecuación por Frank Drake constituye el fundamento de SETI, el proyecto astrobiológico complementario de radiodetección de señales inteligentes procedentes de civilizaciones del espacio exterior.
En definitiva: si bien la expresión «vida extraterrestre» carece de referente real no es por ello un sinsentido, ni lo son necesariamente los enunciados que la contengan. Existen actualmente conocimientos suficientes sobre la vida en la Tierra y las condiciones ambientales de otros mundos como para realizar extrapolaciones válidas y permitir la elaboración de hipótesis científicas, es decir, contrastables al menos en principio, sobre el particular. Como consecuencia, cobran sentido los esfuerzos científicos encaminados a su búsqueda, pues resulta factible realizar consideraciones argumentadas sobre cuestiones referentes al tipo de indicios de vida que las misiones astrobiológicas espaciales deben buscar preferentemente (biomarcadores), sobre la elección de los lugares más adecuados para ello y sobre la planificación, selección y diseño de los experimentos a realizar, del instrumental que los llevará a cabo sobre el terreno y de las naves que los portarán hasta allí.
ALGUNAS IMPLICACIONES DE UN EVENTUAL DESCUBRIMIENTO DE VIDA EXTRATERRESTRE
Dado que la idea de la existencia de vida extraterrestre es actualmente una hipótesis contrastable y su búsqueda un hecho, la posibilidad de su hallazgo deviene real y su probabilidad creciente. Parece necesario y urgente, por tanto, atender a las consecuencias de tal acontecimiento. Metodológicamente, éstas podrían clasificarse en dos grandes grupos: teóricas y prácticas. El primero incluiría todas aquellas que, de un modo u otro, afectaran a los aspectos más teóricos de una cultura: conceptos, definiciones, paradigmas y modelos cognoscitivos y explicativos de que se nutren los diferente saberes, incluidas la ética, la estética y la teología. El segundo, aquellas que afectan a los modos, modelos y formas de vida social y cultural, y en especial a los usos y costumbres en que esas se manifiestan, así como a las creencias que los fundamentan, incluidas las de carácter moral, artístico y religioso. El criterio para realizar esta distinción es la previsible circunstancia de que el impacto no tuviera iguales repercusiones ni fuese vivenciado del mismo modo entre los especialistas que entre la ciudadanía.
Consideraremos seguidamente algunos ejemplos de consecuencias en distintos campos:
- Biológico: ante la posible contingencia de un eventual hallazgo de vida extraterrestre, o de la creación de vida «alienígena» en laboratorio, el paleontólogo Peter Ward, de la Universidad de Washington, advierte sobre la necesidad de ampliar el actual árbol de la vida para admitir formas vivientes no contempladas por el actual sistema clasificatorio de seres vivos.
- Epistémico: entenderemos por «biogeocentrismo» tanto la creencia como la teoría que sostienen la excepcionalidad del fenómeno de la «vida» y de su evolución desde la bacteria al ser humano en nuestro planeta.
Pues bien, el biogeocentrismo, como el geocentrismo y el antropocentrismo en su momento, es uno de los pilares de nuestra actual civilización, ya que aún no tenemos constancia irrefutable de la existencia de otro tipo de vida distinto del terrestre. Sin embargo, los descubrimientos astrobiológicos comienzan a hacer mella en los fundamentos del biogeocentrismo, al menos como posición teórica.
Esto permite pensar en una futura -y quizás no muy lejana- aportación científica que, como las de Galileo o Darwin en su momento, haga historia no sólo por sus implicaciones científicas y tecnológicas sino también, y sobre todo, por sus consecuencias para la imagen que el hombre tiene de sí mismo y de su puesto en el Universo. Denominaremos a este futurible «caída del biogeocentrismo».
- Ético: consideraciones relativas, por ejemplo, al riesgo de contaminación planetaria inherente a las misiones astrobiológicas y sus consecuencias para la integridad y preservación de formas de vida y ecosistemas originarios tanto terrestres como extraterrestres; a la posibilidad de hallar formas de vida extraterrestres con capacidad de sentir, e incluso inteligentes en un grado equivalente al de los animales superiores no humanos de la Tierra, y nuestro modelo de comportamiento para con ellas; o el caso extremo de un improbable, aunque no imposible, contacto -no necesariamente físico- con formas de vida poseedoras de civilización y cuya consideración como humanas probablemente fuera inadecuada desde un punto de vista científico, ya que, de existir, habrían surgido y evolucionado en entornos distintos del nuestro. En tal supuesto, quizá hubiera de revisarse el concepto ético de «persona» para adecuarlo a esa hipotética situación de la existencia de seres diferentes -poco o mucho- biológicamente de los humanos pero poseedores de características intelectuales, psíquicas, sentimentales y de comportamiento acreedoras a tal categoría.
- Social: ¿Cómo afectaría y de qué modo reaccionarían los individuos y sociedades ante la noticia del hallazgo de vida extraterrestre, máxime si fuese inteligente? La confirmación experimental de la existencia de vida extraterrestre podría alterar nuestro modo de comprender y ubicar la vida, incluida la humana, en el conjunto de los fenómenos cósmicos, lo que sin duda tendría importantes repercusiones para los diferentes aspectos que integran la cultura y la sociedad humanas; unas consecuencias que por su calado convendría prever en la medida de lo posible. Los científicos sociales (psicólogos, sociólogos, antropólogos, historiadores...) realizan ya estudios prospectivos en este campo sirviéndose para ello de los instrumentos que les son propios: baterías de test, encuestas o el método de las analogías, entre otros. Hay que destacar la labor ya avanzada en este terreno por los científicos sociales de SETI, a cuyos trabajos remitimos a los interesados (vg., Billingham et al., 1994; Tough, 2000; Dick, 2006. En este mismo sentido, el NASA Astrobiology Institute acoge una sección dedicada a los aspectos socioculturales de la astrobiología, o societal aspects).
No faltan, sin embargo, quienes opinan que la importancia del descubrimiento debe ser relativizada. La influencia de la divulgación científica y de la ciencia ficción habría sido tan poderosa que la respuesta podría verse reducida a la de una novedad destacada de la que nuestra sociedad globalizada produce casi todos los meses. Por otro lado, el propio mensaje, en caso de tratarse de la recepción de una emisión de radio, no tendría por qué ser obvio ni claramente identificable. Si bien su apariencia podría delatar su origen alógeno, su contenido podría necesitar mucho tiempo, quizá décadas, para ser completamente descifrado. Y no debemos olvidar que la humanidad no es culturalmente homogénea. La diversidad de pueblos de pueblos y culturas de la Tierra no posee los mismos valores y anhelos que la occidental, más interesada en los descubrimientos científicos. Tampoco sería extraño que el hallazgo de vida extraterrestre no provocase, una vez divulgado, las respuestas que cabe esperar entre los occidentales.
CONCLUSIÓN
Frente a las creencias, especulaciones y mitos, presentes o pasados, sobre el tema de la vida extraterrestre, la astrobiología nos brinda la oportunidad histórica de poder responder experimental y definitivamente a una de las cuestiones más fascinantes que se haya planteado jamás la humanidad: la de su soledad, o no, en el Universo o, más científicamente expresado, la de la relación entre nuestra propia evolución y la de otras formas de vida que pudieran haber surgido en otros lugares del Cosmos. Los estudios filosóficos, antropológicos y sociales sobre los impactos, implicaciones y consecuencias que para el ser humano, la cultura y la sociedad tendría el eventual descubrimiento científico de vida alienígena, inteligente o no, aunque por ahora forzosamente teóricos, resultan justificados por el nuevo panorama que nos descubre la ciencia astrobiológica.
BIBLIOGRAFÍA
Billingham et al. (eds.) (1994). Social Implications of the Detection of an Extraterrestrial Civilization. SETI Press, SETI Institute, California.
Chela Flores, Julián (2003). «Marco cultural de la astrobiología», Letras de Deusto (Universidad de Deusto, Bilbao), vol. 33, nº 98, p. 207.
Dick, S. J. (1984). Plurality of Worlds: The Origins of the Extraterrestrial Life Debate from Democritus to Kant. Cambridge University Press.
Dick, S. J. (1996). The Biological Universe. The Twentiethcentury Extraterrestrial Life Debate and the Limits of Science. Cambridge University Press.
Dick, S. J. (2006). «Anthropology and the search for extraterrestrial inteligence», Anthropology Today, Vol. 22, Nº 2, April.
Tough, A. (ed.) (2000). When SETI Succeeds: The Impact of High-Information Contact. Foundation for the Future, Washington. (Existe una edición digital íntegra en Internet).
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Entrevista de Manuel Seara Valero sobre astrobiología y vida extraterrestre a Roberto Aretxaga en el programa "A Hombros De Gigantes" de Radio Nacional de España (Radio 5, 18/07/2008).
"A Hombros De Gigantes" es un programa de divulgación científica en Radio Nacional de España (RNE), dirigido y presentado por Manuel Seara Valero , que se emite los viernes, de 22:00 a 23:00 h en Radio 5 Todo Noticias y, simultáneamente, en Radio Exterior de España. Es un espacio de actualidad pendiente de los hallazgos más recientes, las últimas noticias publicadas en las principales revistas científicas, y las voces de sus protagonistas. También es un tiempo de radio dedicado a nuestros centros de investigación, al trabajo que llevan a cabo y su repercusión en nuestra esperanza y calidad de vida (tomado de la web del programa).
Podcast de "A Hombros De Gigantes".
LA ENTREVISTA, de unos 20 minutos de duración (programa nº 45 de "A Hombros De Gigantes", de fecha 18/07/2008), se desarrolló en torno a las siguientes cuestiones:
PARA ESCUCHAR sólo la entrevista PINCHA AQUÍ
PARA ESCUCHARLA en el programa (podcast, nº 45) PINCHA AQUÍ

El 5 de junio de 2008, el astrónomo estadounidense Frank Drake, pionero del programa de búsqueda científica de inteligencia extraterrestre Search for Extra-Terrestrial Intelligence (SETI), fundador y presidente del SETI Institute, visitó Barcelona para conferenciar sobre este popular programa de exploración astrobiológica mediante radiotelescopios. SETI es un programa astrobiológico complementario diseñado para la radiodetección de señales artificiales de origen no terrestre, sostenido por el SETI Institute e integrado como equipo de trabajo (team work) en el NASA Astrobiology Institute (NAI). Radio Nacional de España (RNE) se hizo eco del evento, dedicando a SETI y a la figura de su mentor un pequeño monográfico.
Este espacio incluye algunas de las declaraciones que ese mismo día, y para la ocasión, tuvo a bien solicitarme Manuel Seara Valero (RNE) interesándose ex profeso por los aspectos filosóficos del tema.
EMISIONES en RNE del citado monográfico sobre SETI y Frank Drake:
- RADIO 1: 05/06/2008. Programa "24 Horas" (programa informativo de RNE, Radio 1, dirigido y presentado por Raúl Heitzmann de lunes a viernes, de 21:00 a 23:00 h.). Versión íntegra (4 min.): pincha aquí para ESCUCHARLA.
TRANSCRIPCIÓN de las declaraciones: pincha aquí para LEERLAS.
- RADIO 5: 06/06/2008. Programa "A Hombros De Gigantes" (programa de divulgación científica en RNE, Radio 5, dirigido y presentado por Manuel Seara Valero, que se emite los viernes de 23:00 a 24:00 h. simultáneamente en Radio 5 Todo Noticias y Radio Exterior de España). Versión reducida (1 min.) incluída en la sección "Resumen de las noticias científicas más destacadas de la semana". Disponible en el podcast de "A Hombros De Gigantes" correspondiente al programa nº 39 (06/06/2008). Para escucharla pincha aquí, y selecciona el minuto 23:08 del programa.

IO (una de las lunas de Júpiter): "vídeo" de la actividad del volcán Tvashtar conseguido secuenciando cinco imágenes obtenidas durante 8 minutos, con intervalos de 2 minutos entre cada una, desde las 23:50 hasta las 23:58 UTC el 01/03/2007. Fuente: NASA.
Esta imagen es una de las muchas que podrás encontrar en el ÁLBUM DE FOTOS (para verlas pincha sobre el nombre de la colección deseada: ver colecciones abajo).
El ÁLBUM DE FOTOS contiene colecciones de imágenes agrupadas por temas. Las imágenes de cada tema van acompañadas de textos y forman secuencias narrativas:
HACIA EL FIN DEL BIOGEOCENTRISMO
(en construcción)
PRIMER MENSAJE A LAS ESTRELLAS: PIONEERS 10 Y 11
(Última actualización: eclipse total de luna 3-4 de marzo de 2007)
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Alzamos nuestras miradas mortales al Cielo, y el nos descubre la
Transcendencia;
Escudriñamos el Cosmos con ojos humanos, y el nos muestra la
Infinitud;
Preguntamos al Universo en lenguaje matemático, y el nos manifiesta su
Poder.
(Roberto Aretxaga Burgos)
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Astrobiología y Filosofía (CIBERNOUS)
J. Chela Flores (Página académica)
"La astrobiología según Antígona"
La astrobiología vivida con pasión por una científica. Página personal de Antígona Segura (Universidad Nacional Autónoma de México. Instituto de Ciencias Nucleares)
Graduate Certificate Program in Astrobiology at University of Colorado: Philosophy of Astrobiology
La filosofía de la astrobiología forma parte del currículo del Programa de Graduado en Astrobiología de la Universidad de Colorado (Boulder), uno de los centros de excelencia del Nasa Astrobiology Institute (NAI).
Los aspectos filosóficos y sociales de la astrobiología constituyen uno de los cuatro núcleos de investigación del Centro de Astrobiología de la Universidad de Colorado (Boulder).
Noticias de Gran Bretaña sobre educación en astrobiología
La astrobiología está empezando a ser una parte del currículo de las universidades británicas.
Materiales para la Educación Secundaria.
Curso de astronomía y astrofísica para profesores de Secundaria (Ministerio de Educación y Ciencia)
ASTROBIOLOGÍA (Ciencia Kanija)
Portal científico con un apartado dedicado a noticias y comentarios de actualidad sobre astrobiología
Artículos científicos relacionados con la Astrobiología
Instituto SETI. Explorando la vida en el Universo (Astroseti)
The Center for Astrobiology at the University of Colorado (Boulder)
NASA ASTROBIOLOGY ROADMAP (2008)
NASA Astrobiology Institute (NAI)
NASA Astrobiology Institute (en español)
Astrobiology. Life in the Universe (NASA)
Sociedad Mexicana de Astrobiología (SOMA)
Groupement de Recherche en Exobiologie
Astrobiology Society of Britain
Australian Centre for Astrobiology
The European Exo/Astrobiology Network Association (EANA)
Aurora Exploration Programme (ESA)
The Planetary Society (en español)
Marsbugs: The Electronics Astrobiology News Letters
Astrobiology Magazine (en español)
The Encyclopedia of Astrobiology, Astronomy, and Spaceflight
New Scientist Space (Special Report on Astrobiology)
La búsqueda de otra Tierra (Jet Propulsion Laboratory, NASA en español)
Virtual Planetary Laboratory (VPL) (NASA, CALTECH)
The Virtual Planet Laboratory (VPL) is a team of scientists who are building computer simulated Earth-sized planets to discover the likely range of planetary environments for planets around other stars.
Artículo galardonado de Wikipedia razonando la habitabilidad planetaria desde el punto de vista de la ciencia física contemporánea.
Comunicado oficial sobre nuevas pruebas de vida en Marte (NASA-AMES, 27/02/2001)
El METEORITO ALH84001: posibles huellas de vida en Marte
Nota de prensa preparada por Alberto González Fairén (Red de Investigación sobre Bólidos y Meteoritos)
ALH84001: historia de un descubrimiento
Artículo de Alberto González Fairén
"Finding a Second Sample of Life on Earth"
En este artículo, Paul Davies (Australian Centre for Astrobiology) y Charles Lineweaver (Planetary Science Institute, Mt Stromlo Observatory) defienden una sorprendente hipótesis: microorganismos extraterrestres podrían hallarse ya en nuestro planeta desde el principio, e incluso haber pasado a formar parte del código genético de la vida conocida. Pincha aquí para acceder a una reseña en español de este artículo.
Este enlace te lleva a la web en la que encontrarás los links para acceder a varias páginas escaneadas del estudio Proposed Studies on the Implications of Peaceful Space Activities for Human Affairs (más conocido como Brookings Report o Informe Brookings), encargado en 1959 por la NASA a la Brookings Institution, y presentado en el 87 Congreso de los Estados Unidos, el 18 de abril de 1961. Entre las páginas escaneadas encontrarás las nº 115, 116, 225 y 226, donde se hallan referencias a las previsibles implicaciones que para la humanidad conllevaría un posible descubrimiento de vida extraterrestre, o señales inequivocas de su presencia, pasada o actual en algún cuerpo de nuestro sistema solar. Pincha aquí para ver la imagen escaneada de la noticia sobre este informe aparecida en el The New York Times, el jueves 15 de diciembre de 1960, así como su transcripción.
VATICANO: semana de estudio sobre Astrobiología (Radio Vaticana, 10/11/2009)
Noticia de Radio Vaticana sobre la Semana de la Astrobiología, una iniciativa organizada por la Pontificia Academia para las Ciencias y del Observatorio Astronómico Vaticano (“Specola Vaticana”), que se celebró en la Casina Pio IV del 6 al 10 de noviembre de 2009 en el marco del Año Internacional de la Astronomía.
Los expertos concluyen: la vida extraterrestre es una posibilidad cada vez más cercana y está cargada de implicaciones científicas, filosóficas y teológicas; la astrobiología es un campo para el diálogo interdisciplinar.
El Vaticano abre la puerta a la vida extraterrestre (RTVE.es noticias, 10/11/2009)
Noticia de Radio Televisión Española: científicos, teólogos y filósofos reunidos en el Vaticano consideran que en el Universo se dan condiciones para que haya millones de lugares habitados, aunque aún no exista una prueba de ello. El director del observatorio Vaticano, el padre José Gabriel Funes, asegura que la existencia de vida extraterrestre en el Universo es una hipótesis que merece ser tenida en consideración, y que no entra en contradicción con el catolicismo. El astrónomo americano Chris Impey se ha atrevido a afirmar que el Universo tiene diferentes formas de vida y que el primer descubrimiento se producirá dentro de pocos años.

* "Astrobiología y Filosofía (III)". Letras de Deusto (Universidad de Deusto, Bilbao), nº 118, Vol. 38 (2008), pp 9-92.
de AA.VV.
* ¿Hay álguien ahí? Origen y evolución de la vida en el planeta Tierra y la búsqueda de señales de vida en el espacio. Barcelona: Océano, 2002.
de URMENETA, J.; NAVARRETE, A.
* ¿Quién anda ahí? Civilizaciones extraterrestres y el futuro de la humanidad. Madrid: Debate, 1997.
de YNDURAIN, Francisco J.
* Astrobiología. Madrid: Equipo Sirius, 2004.
de GONZÁLEZ FAIRÉN, A.
* Civilizaciones extraterrestres. Barcelona: Bruguera, 1981.
de ASIMOV, Isaac.
* Comunicación con inteligencias extraterrestres. Barcelona: Editorial Planeta, 1973.
de SAGAN, Carl.
* El universo de Carl Sagan. Madrid: Cambridge University Press, 1999.
de AA.VV.
* La búsqueda de vida en otros planetas. Madrid: Cambridge University Press, 1999.
de JAKOSKY, Bruce
* La búsqueda de vida extraterrestre. Madrid: McGraw-Hill/Interamericana, 1999.
de VÁZQUEZ ABELEDO, M.; GUERRERO DE ESCALANTE, E.
* La conexión cósmica. Barcelona: Orbis, 1986.
de SAGAN, Carl
* La evolución del comportamiento inteligente ¿Existe evidencia de propósito en las moléculas complejas de la química? "Astrobiología y Filosofía (II)", Letras de Deusto (Universidad de Deusto, Bilbao), nº 110 (vol. 36): 2006, pp. 9-36.
* SELECCIÓN DE ESCRITOS PUBLICADOS EN ESPAÑOL
de CHELA-FLORES, Julian
* La Física de las Civilizaciones Extraterrestres ¿cómo de avanzadas podrían ser?
de KAKU, Michio
* La vida en el universo. Madrid: Alianza Editorial, 1993.
de HEIDMANN Jean
* La vida en otros mundos, a la búsqueda de inteligencia extraterrestre. Madrid: McGraw-Hill/Interamericana, 1993.
de ALFONSECA, Manuel
* Los niños de Urania. Barcelona: Salvat Editores, 1994.
de SCHATZMAN, Herví
* Mensajeros cósmicos, ciencia y enigma de los extraterrestres. Madrid: McGraw-Hill/Interamericana. 1994.
de RUIZ DE GOPEGUI, Luis
* Nuestros vecinos del cosmos. Barcelona: Plaza y Janés, 1981.
de GUNTER, Paul
* En las puertas del espacio. Madrid: McGraw-Hill/Interamericana, 2001.
de BAUTISTA ARANDA, Miguel
* Vida inteligente en el Universo. Barcelona: Reverte, 1985.
de SAGAN, C.; SHKLOVSKII, I.
* Vida en el Universo. Del mito a la ciencia. Santander: Fundación Anomalía, 2008.
CAMPO, Ricardo (ed.)
* Historia de los extraterrestres. Los mitos, las fábulas, los miedos, los disparates y los intentos científicos por encontrarlos. Buenos Aires: Capital Intelectual, 2006.
de CAPANNA, Pablo A.
* ¿Civilizaciones en el Universo? (El debate histórico entre Ernst Mayr y Carl Sagan). Tribuna de Astronomía: Revista de astronomía, astrofísica y ciencias del espacio Nº 46, 2003 , pags. 23-30.
de GÓMEZ FAIRÉN, Alberto y ANGUITA, Francisco.
* EXOBIOLOGÍA O ASTROBIOLOGÍA, una ciencia para soñar (Instituto Astrofísico de Canarias, IAC)
de BLANCO, Saúl.
* Astrobiología I (Pléyades/CAB)
* La astrobiología ¿una ciencia de moda?
de DUQUE MACÍAS, Jesús.
* No podemos ser una excepción
Entrevista de Giovanni Caprara en el Corriere della Sera (08/01/2002) a George Coyne, director hasta 2006 del Observatorio Astronómico del Vaticano (La Specola)
* El extraterrestre es mi hermano
Entrevista de Francesco M. Valiante en L´Osservatore Romano (14/05/2008) a José Gabriel Funes, director desde 2006 del Observatorio Astronómico Vaticano (La Specola).

"Y ENTONCES, UN DÍA, LLEGÓ UNA CRIATURA cuyo material genético no era muy diferente de las estructuras moleculares reproductoras de cualquier otra clase de organismos del planeta, que dicha criatura llamó Tierra. Pero era capaz de reflexionar sobre el misterio de su origen, de estudiar el extraño y tortuoso sendero por el cual había surgido desde la materia estelar. Era el material del Cosmos contemplándose a sí mismo. Consideró la enigmática y problemática cuestión de su futuro. Se llamó a sí mismo hombre. Y ansió regresar a las estrellas." (Carl SAGAN (astrónomo): La conexión cósmica. Orbis, Barcelona, 1986, p. 242. Cfr. en edición original: The Cosmic Connection, Anchor Press, New York, 1973 (1st. ed.), p. 255).
"QUIZA EL DESTINO DE LA INTELIGENCIA sea en todas partes actuar de formas que considera volitivas, pero sin llegar a saber nunca si de hecho está representando sólo un papel dentro de algún plan maestro del que en el fondo no tiene ni idea. Me pregunto cuántas mentes, desde este planeta al supercúmulo de Hydra, se habrán interrogado a sí mismas con la misma pregunta: ¿Somos agentes libres que intentamos aprender acerca del universo, o sólo un medio por el que el universo intenta aprender sobre sí mismo?." (Timothy FERRIS (divulgador científico): El firmamento de la mente. Acento Editorial, Madrid, 1993, pp. 79-80).
"LOS ECOS DEL BIG BANG RETUMBAN TODAVÍA en las partículas de que estamos hechos. Nuestra composición química es más afín a la cósmica que a la terrestre. Por el hidrógeno que llevamos dentro (formado junto al fogonazo de la radiación cósmica de fondo) somos hijos de la luz. Por los otros elementos (forjados en los hornos estelares y dispersados en explosiones agónicas de supernovas), somos polvo de estrellas. El microcosmos de nuestro cuerpo es el compendio de la historia del macrocosmos, como los clásicos no se cansaron de subrayar.
"El humanismo que necesitamos está aún por hacer. Nuestro cerebro tiene el mismo número de neuronas que estrellas tiene nuestra galaxia, y a través de sus innumerable conexiones circula la savia de la información mediante procesos apenas descifrados, pero percibidos por dentro como conciencia. Nuestro cerebro es el lugar de la autoconciencia, el foco de las nuevas humanidades y el gran reto lanzado a la ciencia actual". (Jesús MOSTERÍN (filósofo): "Ciencia y humanidades", El País, 02/12/1998).
"EN REALIDAD, LO QUE ESTAMOS VIENDO POR TODAS PARTES a nuestro alrededor es un continuo brotar de ideas que ponen en tela de juicio el humanismo tradicional". (Louis PAUWELS (periodista): "Como saludo al planeta", en: Louis PAUWELS; Jacques BERGIER: El planeta de las posibilidades imposibles, Barcelona, Plaza y Janés, 1976, p. 13)
"YO CREO QUE LA CONCIENCIA es un producto de nuestro ser material, creo que de alguna manera nuestros cerebros están preparados para extraer algo del mundo físico y revelarlo como conciencia. Es algo que está potencialmente ahí fuera.
(...) Nuestra comprensión actual de la física es insuficiente. Lo que digo es que debe haber algo más y ese algo está en la física del mundo, no en algo espiritual y ajeno. Pero no podemos llegar a ello con la física actual. No sabemos lo suficiente.
"Vida alienígena ¿Por qué no? El problema es que no sabemos exactamente cuáles son las condiciones necesarias para la vida. Pero yo esperaría vida- incluso vida inteligente- en algún otro lugar de nuestro propio universo. Aunque la vida inteligente puede ser muy escasa, como deja claro nuestro comportamiento. El calentamiento global y las armas nucleares prueban que la gente no se comporta sensatamente, aunque espero que al final se imponga la sensatez... no vayamos a tener que vivir en otro planeta". (Roger PENROSE (físico y matemático): "El reto de la física es explicar cómo funciona la conciencia", XLSemanal (Magazine. Entrevista), 04/02/2007, p. 52).
"PERSONALMENTE CREO QUE, PARA QUE A PARTIR de la nube inicial de hidrógeno y helio se haya llegado al mundo actual y a los seres humanos, ha sido necesario la colaboración de algo exterior, que antes he llamado arbitrariamente un impulso vital. Pero ¿cómo ha actuado ese impulso vital?, ¿a través de qué? Sin pretender tener la solución, voy a sugerir dos posibles caminos.
El primero está relacionado con la estructura del átomo de hidrógeno (...) ¿sería absurdo pensar que tal vez el átomo de hidrógeno tenga una estructura y una organización interna mucho más compleja de lo que podemos imaginar? El hecho de que sea muy pequeño, no obliga necesariamente a que sea muy simple. (...) Y puestos a dejar que la imaginación vuele, podríamos pensar que en estos complejos átomos de hidrógeno estuviera impreso una especie de programa, que guiara, o que simplemente orientara, su comportamiento posterior. Que hiciera que lo ocurrido en el universo desde la creación de la materia (del hidrógeno y del helio) no había sido producto exclusivo del azar. Que no había sido el resultado de una evolución ciega, sino de una evolución, no determinada, pero si orientada, por esa especie de programa interno de los átomos de hidrógeno, por esa especie de "código genético atómico".
El segundo (...) es a través del espacio que contiene la materia. La idea puede parecer absurda (...). Pero en la literatura científica reciente es frecuente ver un concepto nuevo: la energía del vacío, o energía de punto cero. (...) Pues bien, si el espacio vacío está lleno de energía, ¿no podría ser este espacio el cauce de actuación del impulso vital, que orientase la evolución de la materia?
"(...) si en algún lugar del universo existen condiciones adecuadas para la vida, y estas condiciones se mantienen durante el tiempo suficiente, la vida acaba apareciendo, porque la vida no es el resultado de la casualidad y de las fuerzas ciegas de la naturaleza. El impulso vital es consustancial con la existencia del universo." (Miguel BAUTISTA ARANDA (ingeniero aeronáutico): En las puertas del espacio (Camino al infinito: una apasionante aventura científico-técnica). McGraw-Hill/Interamericana, Madrid, 2001, pp. 219-220 y 333 respect.)
"NOS TIENTA SEGUIR EL PRINCIPIO DE LA MEDIANÍA y suponer que el sistema planetario en que nos encontramos es típico y pueda ser utilizado de guía. (...) Stephen H. Dole ha verificado estas suposiciones, tanto como es posible, con una computadora. Comenzando con una nube de polvo y gas de la masa y densidad que se cree sirvió como origen al sistema solar, estableció los requisitos del movimiento aleatorio, de la coalescencia sobre colisión, de los efectos de la gravedad, y de otras cosas. La computadora calculó minuciosamente los resultados. Hizo el cálculo de nuestros diversos sucesos fortuitos, y en todos los casos resultó un sistema planetario muy semejante al nuestro.
"También era impresionante -en referencia ahora al experimento de Miller y sus variantes posteriores- que todos los cambios producidos en el laboratorio por las colisiones fortuitas de moléculas y la absorción al azar de energía (siempre teniendo por guía las leyes conocidas de la naturaleza), parecían llevar invariablemente hacia la vida como la conocemos. No se encontraron cambios importantes que señalaran definitivamente hacia una dirección diferente. Todo ello parecía indicar que la vida era el producto inevitable de variedades de alta probabilidad de reacciones químicas, y que la formación de la vida en la Tierra primordial no podía haber sido evitada.
"En general, los estudios de meteoritos tienden a apoyar los experimentos de laboratorio, y hacen que parezca más probable que la vida sea un fenómeno natural, normal, hasta inevitable. Al parecer, los átomos tienden a unirse para formar compuestos en dirección hacia nuestra clase de vida, cuantas veces tienen la más pequeña oportunidad de hacerlo.
"Hasta en el espacio exterior, la dirección de la formación -de las combinaciones de átomos- parece ser hacia la vida. De hecho, tanto en los meteoritos como en las nubes interestelares, resulta interesante que se formen cadenas de carbono y que no haya señales de moléculas complejas en las que no figure el carbono. Esta prueba favorece la suposición de que la vida (como la conocemos) siempre incluye compuestos de carbono. Todas estas pruebas de laboratorio, en los meteoritos y en las nubes interestelares, hacen que parezcan correctas las sugerencias de Haldane y Oparin. La vida sí comenzó espontáneamente en la Tierra primordial, y todo indica que sucedió sin dificultades, y que las reacciones en tal dirección fueron inevitables. De lo anterior se deduce que la vida puede comenzar, tarde o temprano, en cualquier planeta habitable." (Isaac ASIMOV (bioquímico, escritor y divulgador): Civilizaciones extraterrestres, Barcelona, Bruguera, 1981, pp. 174, 200, 202-203 y 205-206 respect.).
"EL UNIVERSO ACTUAL, percibido como actual (...) está intrínsecamente constituido, impregnado, de matemáticas y lógica matemática, de modo que está siendo "racional" por estas estructuras.
"Hay en tal realidad material más de racionalidad, de espiritualidad de las que la teología clásica, de cualquiera religión, ha atribuido al entendimiento divino, al Verbo. El universo es, por ello, divino. Y los físicos actuales son mayores teólogos que todos los tenidos por clásicos.
"Las sondas cósmicas, los Voyagers de NASA, Carl Sagan... están notificando al universo -y tales aparatos lo harán hasta durante 60.000 años- que la Humanidad, la SOCIEDAD humana, intenta entrar en conexión mental, sentimental, musical, literaria con civilizaciones de seres inteligentes, más avanzados, tal vez menos que nosotros". (Juan David GARCÍA BACCA (filósofo y teólogo): Sobre filantropía. Tres ejercicios literario-filosóficos (filantropía divina, divino-humana, humana), Barcelona, Anthropos, 2001, pp. 155, 156 y 180 respect.).
"ENTRE LOS MAYORES LOGROS de los seres humanos está el desarrollo de la ciencia y de la tecnología que nos ha permitido reflexionar sobre el origen del universo. El Universo, gobernado por leyes que ya conocemos, produce ambientes planetarios en donde la vida surge como consecuencia de estas mismas leyes. La vida evoluciona hasta producir organismos capaces de entender los rasgos generales de todo el proceso evolutivo. Entre los instrumentos creados por el desarrollo de la tecnología están los radiotelescopios, que nos permiten no solo reflexionar sobre nuestra línea contínua de evolución biológica, sino también nos permite cuestionar la posible existencia de otros seres con la inquietud de comunicarse". (Julián CHELA FLORES (físico cuántico y matemático): Física y biología en la búsqueda de vida en el universo", Principia (Barquisimeto, Venezuela), 2005).
"3º LA UNIDAD DEL MUNDO, en el sentido que se acaba de explicar, no envuelve necesariamente su unicidad; porque no hay ninguna repugnancia o imposibilidad absoluta en la existencia de otros mundos, distintos del que nosotros conocemos. La potencia de Dios es infinita, como lo es su esencia. Luego no solamente no ha sido agotada por la producción de este mundo, sino que no puede ser agotada con la producción de nuevos mundos; porque cualquiera que sea el número y perfección de éstos, nunca estarán en proporción actual y completa con el grado o perfección de la potencia infinita de Dios.
4º Empero aunque la razón demuestra la posibilidad de otros mundos, y hasta la posibilidad de su pluralidad indefinida, nada nos dice acerca de la actualidad o existencia real de estos mundos. Éstos, si existen o existieron, se hallan fuera de la esfera de nuestro conocimiento presente, y sólo podríamos conocer su existencia por medio de la revelación divina, la cual nada nos dice sobre esta materia.
Sin embargo, si la cuestión relativa a la pluralidad actual de mundos se toma en un sentido impropio, y por decirlo así, astronómico, es decir, con relación a la opinión de muchos astrónomos, para los cuales las estrellas fijas son centros de otros tantos mundos, o mejor dicho, sistemas planetarios análogos al nuestro, entonces la pluralidad de mundos alcanzará el mismo grado de probabilidad que corresponde a esa afirmación de ciertos astrónomos, afirmación que en el estado actual de la ciencia puede admitirse como hipótesis más o menos probable, pero no como una verdad cierta y demostrada.
5º En el mismo sentido debe resolverse el problema que se refiere a la existencia de moradores inteligentes en los astros. La analogía que existe entre la tierra y los planetas en cuanto a figura, existencia de montes, mares y valles, indicios de atmósfera en algunos y relación con el sol: las razones de congruencia fundadas, ya en la inutilidad relativa de ciertos astros invisibles sin el auxilio de instrumentos, ya en la multiplicación de seres que desde los astros diseminados en la inmensidad del espacio reconocieran, adoraran y ensalzaran la magnificencia y bondad del Creador, con algunas otras razones de congruencia y analogía, demuestran que si nada se puede afirmar con certeza sobre este punto, tampoco se debe mirar como absolutamente falsa o improbable la opinión que admita habitantes en algunos astros. Todavía sería más temerario calificar esta opinión como contraria a los dogmas católicos, los cuales no rechazan la posibilidad, ni siguiera la probabilidad de otros hombres, o si se quiere de otros seres inteligentes distintos de los que habitan la tierra. Sobre esta materia, los dogmas cristianos y la Sagrada Escritura sólo nos imponen la obligación de creer que los hombres que existen y se han sucedido en esta tierra que habitamos, traen su origen de Adán." (Zeferino GONZÁLEZ (Filósofo, Cardenal de la Iglesia de Roma, Obispo de Córdoba y Arzobispo de Sevilla y de Toledo): Filosofía elemental, Madrid: Imprenta de Policarpo Pérez, 1876, Libro 5º, Cap. 1º, Art. 1).
"DENTRO DE POCO, LA HUMANIDAD PUEDE SUFRIR un shock existencial cuando la actual lista de una docena de planetas extrasolares del tamaño de Júpiter crezca a cientos de planetas del tamaño de la Tierra, gemelos casi idénticos de nuestro hogar celeste. Esto nos puede llevar a una nueva era en nuestra relación con el Universo: nunca más veremos el cielo nocturno de la misma forma otra vez, dándonos cuenta que los científicos podrían finalmente recopilar una enciclopedia identificando las coordenadas precisas de quizá cientos de planetas similares a la Tierra". (Michio KAKU (físico teórico): "La Física de las Civilizaciones Extraterrestres", Astroseti, 2005).
"EL DESCUBRIMIENTO DE VIDA EN OTRO PLANETA es posiblemente uno de los avances científicos más importantes de este siglo, no sólo de la década, y comportaría enormes implicaciones filosóficas." (Comité del Congreso decenal de 2001 sobre astronomía y astrofísica: "Astronomy and Astrophysics in the New Millennium", Consejo Nacional de Investigación (National Research Council), USA).
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